VOCES DE LA AMAZONIA

Ângela Kaxuyana

Foto: colección personal

Soy Ângela Amanakwa Kaxuyana, pueblo Kahyana, aldea Pur'hoMïtï, Tierra Indígena Katxuyana-Tunayana, municipio de Oriximiná (Pará). Tengo formación en Administración y posgrado en gestión y auditoría ambiental, pero mi mayor título de formación es el movimiento indígena, donde ninguna universidad podrá graduarme de la misma manera. Soy líder de mi región y nuestra militancia comienza desde niñas, a partir del momento que tenemos el coraje de reivindicar, de posicionarnos ante aquello que nos incomoda. Desde que comenzamos a encontrarnos, reunir, pensar, planear y actuar en el Voz, avanzamos mucho en el movimiento de mujeres a nivel nacional. La participación de las mujeres en el movimiento es importante, porque ellas tienen el papel fundamental en la toma de decisiones en nuestras aldeas y en la vida cotidiana de nuestras familias. No vamos a parar de luchar y cada día somos más y más indígenas unidas en defensa de nuestros derechos, con VOZ y OCASIÓN reconocidos legítimamente.

Soy Leticia Yawanawa, pueblo Yawanawa, aldea Mutum, Tierra Indígena Rio Gregório, en el municipio de Tauaracá (Acre). Actúo desde hace mucho tiempo con las mujeres indígenas. Soy consejera del Consejo Estatal del Derecho de la Mujer del Estado del Acre y el Voz es muy importante para fortalecer nuestra lucha. A partir del Voz de las Mujeres, concurrimos a los lugares más distantes de aquí de Acre para ayudar en la circulación de la información entre las mujeres indígenas. Las mujeres indígenas han superado muchas cosas, buscamos ese empoderamiento y la visibilidad de nuestro trabajo. El colectivo Voz es fundamental para ayudar en la circulación de la información entre las mujeres indígenas. Principalmente aquellas que se encuentran en la aldea: ya sea profesora, sea una agricultora que se dedica a la siega, a la pesca. Ellas tienen consciencia que su trabajo al ser valorizado es muy importante. Así, creamos libertad de soltar la voz y decir que nosotras las mujeres podemos y que nosotras las mujeres queremos estar juntas para sumarnos a nuestra lucha. Trabajamos mucho, nuestra lucha es histórica, pero no es divulgada. Precisamos darle visibilidad a nuestro trabajo. Posibilitar más el intercambio de experiencias.

Leticia Yawanawa

Foto: colección personal

Maria Leonice Tupari

Foto: colección personal

Soy Maria Leonice Tupari, pueblo Tupari, aldea Paité, línea 9, Tierra Indígena 07 de setiembre, municipio de Cacoal (Rondônia). Soy historiadora y desde 2015 estoy en la coordinación de la AGIR (Asociación de las Guerreras Indígenas de Rondônia). Yo creo que nuestra lucha es por todas nosotras, las mujeres indígenas de Brasil y del mundo. Creo que precisamos estar bien unidas. Fue a partir del VOZ que retomamos la articulación de mujeres indígenas en Rondônia y decidimos crear una organización a nivel estatal. Fue una experiencia innovadora que nos trajo un gran conocimiento como mujer indígena y, también fue un momento de acercarse a nuestras parentes (mujeres indígenas de otras etnias). La fuerza, la resistencia y la unión nos llevarán más adelante.

Soy Nãke Karian Huni Kuin, pueblo Huni Kuin, aldea Dezoito Praia, Tierra Indígena Igarapé do Caucho, en el municipio de Tarauacá (Acre). Desde 2015, soy vicecoordinadora de la Organização das Mulheres Indígenas do Acre y también coordino la Organização das Mulheres Huni Kuin. Antes del Voz, yo participaba de reuniones dentro de la aldea e intentaba organizar a las mujeres. Cuando hacemos talleres para las mujeres sobre violencia, invitamos a los hombres para que ellos entiendan y para fortalecer a las mujeres. Nuestra lucha es conjunta. Actualmente, nuestra prioridad es articularnos contra los cambios climáticos, en defensa de la salud de los pueblos indígenas y por el reconocimiento de la medicina indígena.

Nãke Karian Huni Kuin

Foto: colección personal

Nara Baré (Yandara Baré)

Foto: colección personal

Soy Nara Baré (Yandara Baré), del pueblo Baré, aldea Alto Río Negro/ Tierra Indígena Alto Río Negro, municipio de São Gabriel da Cachoeira (Amazonas). Soy técnica en administración. En 2017, fui elegida coordinadora general de la Coordenação das Organizações Indígenas da Amazônia Brasileira (COIAB), siendo la primera mujer en ocupar ese cargo desde la fundación de la entidad, en 1989. Tenemos una única voz y, a pesar de que la intenten sofocar, reprimir, oprimir, nuestra voz es mucho más fuerte. Nos intentan hacer callar, pero nuestra voz no enmudece. Ese proceso de Voz contribuye para que nuestra voz tenga eco y vaya cada vez más lejos. Ese proyecto es un proyecto de vida. No estamos simplemente hablando de nuestra voz, de nuestra incidencia en estos espacios políticos. Estamos hablando de nuestra vida: incluye sentimientos, incluye familia, incluye territorio, una lucha por nuestra existencia y resistencia hacia todos esos retrocesos.

Soy Priscila Karipuna, pueblo indígena Karipuna de la aldea Kunanã, Tierra Indígena Juminã, municipio de Oiapoque (Amapá), extremo norte del Estado de Amapá. Desde muy joven soy militante del movimiento indígena local, regional y nacional. Actualmente estoy trabajando como Coordinadora Regional de la Articulação e Organização Indígena do Amapá e Norte do Pará, como coordinadora de la Articulação Indígena do Rio Oiapoque y como consejera del Conselho dos Caciques dos Povos Indígenas do Oiapoque. En ese Consejo, de un total de 56 caciques, somos solo tres mujeres. Fuimos poco a poco conquistando respeto y espacio. El empoderamiento que adquirí de la experiencia en Voz me ayudó mucho. El ejemplo de las luchadoras de otras regiones fue importante para que me fortaleciera y me involucrara aún más en la lucha con mi pueblo. A partir de Voz, gané confianza y conocí los caminos para ir en busca de apoyo para nuestras demandas. Soy de una generación de líderes mujeres guerreras y pretendo seguir esa tradición.

Priscila Karipuna

Foto: colección personal

Puyr Tembé

Foto: ONU Brasil/Karina Zambrana

Me llamo Puyr Tembé, del pueblo Tembé, aldea São Pedro, Tierra Indígena Alto Rio Guamá, en el municipio de Santa Luzia do Pará (Pará). Soy líder femenina, activista y militante del movimiento indígena. Mi papel es defender quien soy y la vida de los pueblos indígenas. Nosotros, los pueblos indígenas ya nacemos con espíritu guerrero y militante. A medida que crecemos vamos estudiando, buscando conocimientos y asumiendo una línea de lucha dentro de las comunidades y del movimiento indígena. En mi caso, opté por la línea de la lucha territorial y por la garantía y permanencia de la participación de las mujeres indígenas dentro de los ejes temáticos de la salud, educación, medio ambiente, sostenibilidad, política, etc. El (colectivo) Voz de las Mujeres Indígenas nos ayudó en la comprensión y fortalecimiento de la lucha por nuestros derechos, y nos mostró que podemos estar en la línea de frente debatiendo sobre varios temas transversales.

Soy Raimunda Lima Apurinã, pueblo Apurinã, aldea Idecorá, Tierra Indígena Catitu, en el municipio de Lábrea (Amazonas). Egresada del área de Salud Colectiva, estoy trabajando como Gerente de Unidad Básica de Salud en el municipio. Actúo en la Asociación de los Productores Indígenas de la aldea Idecorá, compuesta en su mayoría por mujeres. Mi aldea está formada solo por nuestra familia y nosotras, las mujeres, somos reconocidas. Me inicié en el movimiento indígena cuando era niña, acompañando a mi hermano. Mi participación en Voz hizo elevar los trabajos con las mujeres. Me sentí empoderada, con más fuerza para luchar por la asociación de mujeres de nuestro municipio. Amplió mi visión del mundo. Para mí, cuando la mujer lucha, no solo lucha por ella, lucha por todos.

Raimunda Lima Apurinã

Foto: colección personal

Sonia Guajajara

Foto: colección personal

Soy Sônia Guajajara, del pueblo Guajajara, aldea Lagoa Quieta, Tierra Indígena Araribóia, municipio de Amarante (Maranhão). Soy egresada del área de Letras y actualmente trabajo como coordinadora ejecutiva de la Articulação dos Povos Indígenas do Brasil (APIB). El (colectivo) Voz de las Mujeres Indígenas fue fundamental para que yo entendiera el lugar de la mujer indígena en la lucha general y en la lucha política. Hasta entonces, yo discutía sobre salud, educación, territorio, pero no se discutía la pauta de las mujeres indígenas. A partir de Voz comenzamos a identificar nuestras demandas, nuestras especificidades. Precisamos avanzar en el sentido de tomar coraje cada vez más para encarar los desafíos, porque solo la lucha colectiva es la que va a conseguir contener esa avalancha que está acercando de la humanidad y nosotras las mujeres indígenas representamos una diferencia gigante para los cambios que se tornan necesarios en el mundo.

Soy Telma Taurepang, del pueblo Taurepang, aldea Mangueira, Tierra Indígena Araçá, municipio de Amajari (Roraima). Egresada del área de Magisterio, comencé a cursar Antropología en la Universidad Federal de Roraima (UFRR), en 2019. Soy del Conselho Indígena de Roraima y provengo de una familia de líderes indígenas, desde mi abuelo, mi abuela, mis tíos, mis tías. En 2014, comenzamos a construir el Voz en busca de la construcción de una sociedad igualitaria para la mujer indígena. Queremos a la mujer indígena como protagonista, como madre, como articuladora política. Incentivamos que las mujeres lleven su propia voz más allá de su tierra indígena, para que la voz de la mujer indígena se escuche en Brasil y en el mundo.

Telma Taurepang

Foto: colección personal